Respetar la Palabra
martes, 06 de junio de 2006, 00:29
la palabra es
la expresión cumplida de lo que somos.
Es el único patrimonio que nos queda
cuando no nos queda nada.
Es la forma en que nos definimos
y en la que nos entienden.
Respetarla es respetarnos;
desecharla es creer que no ser nada
es mejor que ser lo que somos;
es aborrecernos.
De algunos es entendible.

La palabra
no permite matices,
no quiere dobleces de si misma,
es pura, pero no puritana,
es real, pero no entiende de superficialidades,
es inmortal, es invencible,
pues perdura más allá de nuestros días,
aunque a muchos les duela,
que aunque no esté escrita,
nos quede en la memoria.

Quien no tiene la palabra
no la entiende,
ni la ama,
ni tan siquiera la necesita.
Vive inmerso en su vacío,
en sus frases marchitas,
en sus sonidos huecos,
en sus vocablos deshechos.

Quien reniega de ella
lo hace porque la teme,
porque la cree innecesaria.
La tomaría
si no fuera porque desconocerla
lo aterroriza
y por no dominarla, no poder vencerla
en una lucha entre verdades,
mentiras,
y verdades a medias,
ganaria siempre la palabra.
Verdad sin excusas.

La palabra
nos une
nos hace entendible el mundo,
expresables los pensamientos,
los sentimientos los hace artes,
y comprensible las gentes.
Bueno no todos son comprensibles.

La palabra es el patrimonio
que nos queda
cuando no nos queda patronio
que expresar en palabras.

Cuando no nos queda nada más que la palabra
y nos queda tanto.

Una noche Canaria
lunes, 05 de junio de 2006, 12:53
En el día 3 de junio, retardando el efecto del Día de Canarias unas noches más tarde, se celebró en el Hotel Palace de Madrid, la Cena Celebración de dicha conmemoración regional.

El motivo fue la entrega de galardones de la Casa, entre los que se dió a Luis León Barreto el de "Socio del año 2006" por su entrega y esfuerzo en hacer de la Casa un Hogar vivo de cultura; a Nicolás Henriquez, hombre de la industria y la empresa, con fe en el crecimiento y fuerza competitiva de las islas, con amor por su tierra y dedicación a ella, compartiendo el premio "Casa de Canarias 2006" con el Festivalito de La Palma, pequeño gran certamen de cine digital que ya comienza a ser buenamente copiado, o mejor dicho, acompañado en esta industria del cine alternativo.

Pero el verdadero fin fue el de encontrarnos, reencontrarnos, o conocernos por primera vez, una grandísima cantidad de "exiliados al gusto" que amamos nuestra tierra en esta ciudad sin costas. Pintores, escultores, empresarios, músicos, escritores, y algún joven intento - sin merecimiento ni creencia del mismo - de poeta, se congregaron en la magnífica cena - aunque en algunos platos escasa - que tuvo lugar en uno de los grandes salones del madrileño Hotel Palace, de la Carrera de San Jerónimo.

Tras la cena, aplausos, discursos y descanso, se alzó la verdadera fiesta. Una tropa de 15 jovenes - algunos sólo en alma - se propusieron recorrer las calles del madrileño "Barrio de Las Letras", hasta dar con el rincón perfecto, copa en mano, en el que disfrutar de una madrugada cargada de amigos y conversaciones, cada cual más distinta, como nosotros mismos.

Aunque la costumbre de quien firma es no parar de hablar, y reconozco en él uno de mis grandes defectos, la noche transcurrió a mi gusto, excepcionalmente buena. Al tocar las 4 de la mañana, al modo de una Bohemia Escuela Literaria, se disolvió el grupo, entre abrazos y despedidas de "hasta Dios sabe cuando".

Yo me volví medio a pié, medio andando, y otro tramo en "El Buho" (autobús nocturno, o guagua de noche) con mis recien conocidos vecinos tras investigarnos en la cena, por la tienda de productos de matanza con las que ambos colindábamos.

No me pidan nombres, a modo de crítica social, de quienes fueron o quienes faltaron. Imagínense que tengan que reunir a un grupo de gente con quien quisieran pasar la noche, y lo consiguieran. Pues esos mismos estuvieron.

La palabra al Debate del Estado de la Nación
miércoles, 31 de mayo de 2006, 16:53
Ayer todo faltó en el Congreso de los Diputados. Sé que dirán que que hacemos en un blog meramente literario hablando de algo tan lejano. El escritor, pues ama a la palabra, tiene que guardarla de ataques y desmerecimientos como los que ayer sufrió entre los escaños y la tribuna.

Lejos de los geniales Debates del XIX y principios del XX, con magníficos discursos de Cánovas o de Fernando de León y Castillo, uno de los grandes oradores de la Cámara sin igual, o muy por debajo de un Alfonso Guerra, un Felipe González, un Aznar, o un Mauricio (premio de la prensa al mejor orador de la Cámara varios años consecutivos), tuvimos que atender a la trillada expresión de segundones, que parten hacia la "guerra política" sin retaguardia ni armas nuevas. Son las cuatro frases hechas marcadas en la campaña de imagen del partido y acordadas previamente en sesión, ya sea en Ferraz o en otra sede, y lo que más me preocupa son lenguajes huecos, mal usados, con juegos de palabras sin sentido. Son vacío entre tanta gente y entre tanto espacio vacío.

Si encima ya escuchamos los brutales errores de "deismos", "dequeismos", "leismos y laismos", además de palabras que no cobran sentido en el contexto, o que lo pierden por él, nos quedamos atónitos. Algunos porque rompen las leyes esenciales de la economía de todos los tiepmos con sus afirmaciones, otros porque suman dos más dos y le sale la raiz cuadrada de un función de chi-cuadrada con cinco grados de libertad.

No hay ni respeto, ni interés ni cariño a la palabra. Sino un interesado parecer de instrumento más de la mentira, la desidia, y sobre todo, el juego de un partido sin público, o por lo menos, de un deporte que al público no interesa, porque a los jugadores no les interesa el público. Son ellos en su propia pelea de gallos, en su circo propio, jugando a estar preocupados, y a su vez, a solucionar sus falsas preocupaciones.

El hijo del portavoz de ERC en el Congreso
miércoles, 31 de mayo de 2006, 16:52
Cuando hoy dijo el diputado del grupo de ERC que su hijo le había preguntado por "¿Cómo ha quedado la financiación de Cataluña?" me pareció cuanto menos una gran sorpresa y alegría que las nuevas generaciones se preocuparan por la política - pues no me sorprende que los catalanes se preocupen por la "pela" -. Pero cuando recapituló y dijo "mi hijo de 10 años" ya entonces no pude parar de reirme.

Igual pensará que aquí somos todos tontos. Su hijo de 10 años que a penas es capaz de entender un sistema de ecuaciones de una sola variable, y que no diferencia una república, de un sistema parlamentario o de una monarquía absolutista, y que desconoce por supuesto, el término nación, su significado, o la guerra que "papá" ha tenido por eso, me viene ahora a decir, que ese mismo muchacho, le ha preguntado por la financiación. Pues mira, que se lo lleven a Zapatero a la Moncloa y le de unas clases de Economía, que como todos sabemos, no es ni mucho, su fuerte, y se le nota al vuelo en las refutaciones en esos términos ante cualquiera.

Pero es que el hijo de este buen señor debe ser el reflejo para él del ciudadano medio, porque siguió haciendo su discurso diciendo "para que me entienda mi hijo". Y yo me pregunto ¿Me llama ignorante? ¿Su hijo lo votó? ¿El resto del mundo tiene culpa que en vez de explicarle a su hijo lo de la semillita en casa juegue a darle lecciones como padre desde el congreso? Vamos hombre por favor.

La religión, los símbolos y el marketing histórico
miércoles, 31 de mayo de 2006, 16:52
La cuestion del marketing religioso, denominado más cordialmente como "simbolismo" o "arte religioso" es uno de los aspectos más importantes dentro de la propaganda "imperialista" de la historia. Desde las primeras muestras de arte paleocristiano hasta los más recientes momentos televisivos papales.

Lo que antes se quedaba en simples usos de un lenguaje artístico o creativo en favor de ideas y doctrinas, ya que el común pueblo no andaba docto en lecturas y grandes reflexiones, se ha convertido en un verdadero "plan de prensa e imagen" que a veces dista mucho de lo que podríamos entender como "necesario intimismo, humildad y común-unión de la comunidad creyente".

No criticando la visita del Papa a Polonia, que me parece acertada por muchos aspectos, desde el tributo a su antecesor y el merecido recuerdo, todos estaremos de acuerdo que se ha jugado más con la imagen, y así lo demuestran los titulares de la prensa, "el Papa alemán que fue obligado a alistarse en el movimiento nazi visita el campo de exterminio". La visita que solo le faltó retrasmisión deportiva, y que fue harta en símbolos, en planos medidos y movimientos extra-religiosos. Podría a ver sido, más íntima, más personal y mucho menos "hollywoodiense".

Luego nos encontramos con que según algunos vaticanistas, el Papa "no es sexy para la prensa". Según estos, el anterior diciendo lo que fuera copaba las portadas, y en cambio, éste, no consigue con tanta facilidad los titulares, por falta de carisma, o por intento simbiótico de populacherismo con el anterior, contrario a su frialidad alemana. Luego vemos, como en verano vendrá a España, a valencia, a subirse sobre un escenario y en un montaje que ha costado... no soy capaz ni de decir la cifra por tantos ceros. Como he leído en un blog de esta página, "para que un consagrado a la vida religiosa y con voto de castidad venga a hablarnos de los bienes y necesidades de la familia en vez de revisar ellos la posibilidad de tener familias como en antaño". Interesante disertación.

Aplaudir, por acierto y por bien "jugado" las llamadas de atención a los "legionarios" y "kikos", en sus distintas acepciones y situaciones. Los "ultraismos" y "cerrazones" son innecesarios en una Iglesia que tiene que ser "universal" y "abierta", y por tanto, coherente - que no simbiótica - con los tiempos y las gentes que la componen. Igual también habría que recordar otros movimientos que ya quedan faltos de llamadas de atención por independientes y separatistas, o al menos, por "demasiado propios y sectarios" dentro de la Santa Madre Iglesia.

Un católico convencido de que su opinión no tiene que ser la Verdad, sino su opinión simplemente, y que cree que como católico se debe también a su Iglesia no solo en la obediencia, sino también en la crítica y reflexión necesaria.

Back Next